Cervantes: Obras perdidas y atribuidas
Cervantes mencionó en algunas
ocasiones comedias suyas que se representaron con éxito y cuyos textos se han
perdido, así como otras obras que estaba escribiendo o pensaba escribir.
Entre las obras no escritas o
inacabadas cabe mencionar la segunda parte de La Galatea, El famoso
Bernardo (quizá un libro de caballerías referido a Bernardo del Carpio) y Las
semanas del jardín. También es posible que haya pensado en escribir una
continuación del libro de caballerías Belianís de Grecia.
Las obras de teatro perdidas que
Cervantes enumera son La gran Turquesca, La batalla naval, La
Jerusalem, que hoy se cree es la recuperada La conquista de Jerusalén;
La Amaranta o la del mayo, El bosque amoroso, La única, La
bizarra Arsinda y La confusa, que figuraba en el repertorio del
autor Juan Acacio aún en 1627. También fue obra suya una comedia llamada El
trato de Constantinopla y muerte de Selim.
Hay diversas obras que se han
atribuido a Cervantes, con variado fundamento. Entre las más conocidas cabe
mencionar:
- La tía fingida, narración del estilo de las Novelas ejemplares.
- Diálogo entre Cilenia y Selanio sobre la vida del campo, que se supone que es un fragmento de la obra perdida de Cervantes Las semanas del jardín.
- Auto de la soberana Virgen de Guadalupe, auto sacramental relativo al hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe.
- La Topografía e historia general de Argel, obra editada y publicada en Valladolid, en 1612, por fray Diego de Haedo, abad de Frómista, que se sabe que no es obra de este. La obra fue realmente escrita por el clérigo portugués y amigo de Cervantes, el doctor Antonio de Sosa, mientras éste estuvo cautivo en Argel entre 1577 y 1581. El erudito Sosa fue muy amigo del joven Cervantes durante el cautiverio de ambos en Berbería en los 1570. Sosa fue asimismo el primer biógrafo de Cervantes; su relato sobre el "episodio de la cueva", en el que describe el segundo intento de escape de Cervantes de su prisión argelina, aparece en su Diálogo de los mártires de Argel.
En 1992, el hispanista italiano
Stefano Arata publicó el texto de un manuscrito de la obra teatral La conquista
de Jerusalén por Godofre de Bullón. En su estudio preliminar Arata pretende
haber encontrado La Jerusalén perdida de Cervantes. Siguió a este estudio otro
artículo en 1997 y desde entonces se ha publicado virtualmente como obra
atribuida. En 2009 apareció una edición crítica impresa por Cátedra Letras
Hispanas y en 2010 Aaron M. Kahn publicó una teoría de atribución que demuestra
que, de todos los candidatos a la autoría de este drama, Cervantes es sin duda
el más probable. Ciertamente esta comedia sobresale mucho entre las demás de
su tiempo, pero, sin pruebas concluyentes, sigue siendo solo atribuible a
Cervantes.
Fuente: https://es.wikipedia.org/
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